Salud

¿Qué tan lejos estamos de llegar a vivir hasta los 120 años?

Nuevos estudios y técnicas de la medicina nos ayudan a entender todas las enfermedades fatales así como a comprender cómo funciona el envejecimiento del cuerpo.

Leonardo Da Vinci decía que una vida larga es una vida satisfecha. En la época del artista italiano, una vida larga era la que llegaba a los 60 años; y eso si se era un noble. Más de 500 años después, se contempla llegar a los 120 años. Técnicas avanzadas de medicina demuestran que los científicos se están acercando cada vez más a retrasar el proceso de la vejez, además de poder curar, tratar o prevenir toda y cualquier enfermedad. Ted Mann, de Tablet Mag, escribió un artículo en el que entrevistó a científicos alrededor del mundo. Y según estos médicos, cada vez más nos encaminamos hacia un mundo en el que será normal tener más de un siglo de vida.

Al observar el aumento de la expectativa de vida de los últimos años, no parece ningún sueño pensar en ir más allá de los 100 años. En las primeras décadas del siglo XIX, quien nacía en Europa Occidental tenía una expectativa de vivir tan solo 33 años. Actualmente, la expectativa de vida global llega a 63.1 años, según la Organización Mundial de la Salud. En Brasil, en 1960 la expectativa de vida era de 54.69 años. Actualmente, quien nace en el país tiene una expectativa de vida de 73.62 años.

Además de conseguir controlar epidemias fatales, las técnicas evolucionan año tras año. Según Tablet Mag, los científicos estudian las enfermedades de forma separada porque éstas tienen “patologías separadas”. Es decir: cada enfermedad tiene diferente origen. Las enfermedades cardíacas suelen ser causadas por la grasa en las arterias, los cánceres suceden por un ADN dañado y el mal de Alzheimer y otras demencias concurren por células cerebrales problemáticas y así sucesivamente. Pero todas las enfermedades tienen algo común: el envejecimiento. Si lográsemos retrasar el envejecimiento y rejuvenecer los órganos, tejidos y células, lograríamos prevenir o remediar todas las enfermedades. Según Nir Barzilai, director del Instituto de Investigación del Envejecimiento de la Universidad Albert Einstein de Medicina, el envejecimiento es el mayor factor de riesgo para desarrollar enfermedades.

Michael Conboy, un profesor de la Universidad de Berkeley, dijo: “Todos los órganos y tejidos envejecen juntos. Esto sugiere que hay algo común que coordina o facilita ese envejecimiento”. Para confirmar estos factores, Irina Conboy, esposa de Michael, analizó la sangre de animales jóvenes y viejos. La técnica utilizada se llama parabiosis y une los sistemas circulatorios de los dos seres con una cirugía. Con ayuda de Irving Wessman, científico de Stanford, la pareja Conboy realizó el experimento en la universidad. Ratas viejas y jóvenes se unieron quirúrgicamente para que compartiesen la sangre. El resultado fue sorprendente: la exposición a la sangre joven revitalizó las células más viejas de la rata vieja.
Urinalysis

Además de eso, hubo evidencias de rejuvenecimiento en otras zonas inesperadas del cuerpo, como el corazón y el cerebro. Si fuese posible rejuvenecer las células del cerebro lo suficiente para mejorar la memoria y la cognición, sería posible tratar a pacientes con Alzheimer y otras enfermedades, además de prevenir que las personas llegaran siquiera a contraer la enfermedad.

Para Ted, la comprensión de la sangre puede ayudar en la comprensión del envejecimiento. “La sangre es una sopa de datos, un rico caldo de información codificada que orquesta de manera dinámica la interacción de todos los sistemas de células y órganos del cuerpo”, afirma. “Aprender a descodificar, entender y copiar esas señales codificadas en la sangre para otras macromoléculas como cerebros, corazones y músculos viejos a fin de instruir al sistema es el primer paso para el rejuvenecimiento”, completa.

Un estudio de 2005 realizó descubrimientos interesantes sobre el rejuvenecimiento. La investigación, que reunió científicos de diversas universidades, descubrió que la proteína GDF11 tiene un papel fundamental. “Se demostró que es suficiente para revertir las señales del envejecimiento en los corazones de las ratas”, dijo Ted. En otra investigación, Amy Wagers, profesora de Células Madre y Biología Regenerativa de Harvard mostró que la proteína GDF11 tiene un efecto de rejuvenecimiento en los músculos y en el cerebro de las ratas viejas. Jeanne Loring, investigadora del Scripps Research Institute, realizó pruebas reprogramando células de pacientes con el Mal de Parkinson. La científica es optimista en cuanto a que el proceso ayudará a las personas que sufren de esta enfermedad.

Las células madre también pueden ayudar en ese proceso de longevidad y calidad de vida. Como dice Tablet Mag, vivir tanto puede parecer más una maldición que una bendición, dependiendo de la salud de la persona. Por eso, la medicina regenerativa es tan importante. En 2010, los científicos lograron usar células madre para tratar a una persona con lesión en la médula espinal. En 2012, otros investigadores lograron tratar a una mujer con degeneración macular. Además de las células madre, otra innovación podría, en breve, modificar todo el panorama de la medicina. En un futuro próximo, la biotinta y los órganos hechos por impresión 3D podrán sustituir a los órganos naturales y envejecidos.

La inteligencia artificial a favor de la longevidad

En un artículo que celebra los 10 años de existencia de Digital Trends, la publicación enumera los principales avances de la tecnología en el campo médico. Según el reportaje, la inteligencia artificial puede ser una gran aliada para alcanzar los 100 años de vida. Herramientas como Deep Mind de Google, pueden analizar miles de datos en cuestión de segundos, buscando patrones que puedan identificar enfermedades, por ejemplo. La empresa ya se está asociando con un hospital de Londres, en Inglaterra, en donde la inteligencia artificial analizará un millón de exámenes de tomografía ocular en busca de un patrón en la enfermedad degenerativa macular. La idea es que se encuentren señales precoces de la enfermedad, para que pueda ser tratada de forma correcta. Eso podría hacerse con una gran variedad de enfermedades que pueden ser identificadas por exámenes como, por ejemplo, el Alzheimer.

Además de la inteligencia artificial, la edición de genes también puede jugar un gran papel en la cura y en la prevención de las enfermedades. La técnica CRISPR-CAS9, considerada el Photoshop de los genes, puede alterar una parte específica del ADN. Esta edición puede ayudar en el tratamiento de enfermedades graves como el cáncer. Ya está en curso el primer tratamiento que involucra la técnica en humanos. Un grupo de investigadores chinos intentan tratar a una paciente con cáncer inyectándole células modificadas con el método CRISPR-Cas9.

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