Estilo de vida

Cómo programó Margaret Hamilton el alunizaje del Apolo 11

Uno de los “padres” fundadores de la industria del software fue, de hecho, una madre. Acuñó el término “ingeniería de software” y escribió el código que llevó al ser humano a la luna.

El 20 de julio de 1969, Neil Amstrong y Buzz Aldrin estaban a tres minutos de posarse sobre la superficie lunar cuando sonó la alarma y se desplegó el código de error “1212” en la pantalla de la computadora del módulo lunar.

En cuestión de segundos, el centro de control tenía que tomar una decisión: abortar o continuar con la misión.

Gracias a Margaret Hamilton, la programadora informática que dirigió el desarrollo del software de vuelo de la NASA, se pudo determinar rápidamente que el error no estaba relacionado con ninguna función crucial. El problema tenía relación con un interruptor de radar dañado, el cual no suponía una amenaza para alunizar el módulo de manera segura, despegar para volver a conectar con el módulo de mando y, a continuación, girar en órbita lunar.

Por lo tanto, la misión continuó, el Águila se posó en la superficie, se colocó sobre esta una bandera en gravedad cero y los humanos dieron pequeños pasos y saltos gigantes.

“[Hamilton] simboliza aquella generación de mujeres olvidadas que ayudaron a enviar a la humanidad al espacio”, señaló el presidente Barak Obama, quien la reconoció con la Medalla Presidencial de la Libertad en el año 2016.  “Su arquitectura de software hace eco en las incontables tecnologías de la actualidad”.

Margaret Hamilton
Margaret Hamilton ganó la Medalla Presidencial de la Libertad por su trabajo en el Apolo 11. Foto cortesía del Museo del MIT

En un campo dominado por los hombres, Hamilton fue una pionera en el área de la ingeniería de software que, a propósito, es un término que ella acuñó. No solamente tuvo un rol importante en hacer posible viajar al espacio; además, forjó una carrera de muchas décadas como programadora e incluso fundó su propia empresa: Hamilton Technologies, Inc. (HTI).

El camino hacia Apolo

Después de graduarse de la universidad de Earlham en el año 1958 con un título en matemáticas, Hamilton y su esposo se mudaron a Boston, donde este asistió a la escuela de derecho en Harvard y ella obtuvo un trabajo como programadora informática en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Su intención era trabajar durante poco tiempo, solo hasta que su marido se graduara y ella pudiera concentrarse en obtener un título avanzado por su cuenta.

En aquel entonces, el campo de la informática todavía era relativamente nuevo. Las computadoras eran grandes; a menudo, ocupaban salas completas, incluso un depósito completo, y el trabajo de programación aún estaba en desarrollo.

“Cuando comencé, nadie sabía lo que hacíamos”, contó Hamilton a la revista WIRED. “Era como el lejano oeste; no había clases, se aprendía por cuenta propia”.

Bajo la supervisión del doctor Edward N. Lorenz, el matemático que acuñó el término “efecto mariposa” y, además, pionero en la teoría del caos, Hamilton aprendió un par de lenguajes de programación y comenzó el proceso de diseño y desarrollo de software.

Una de sus primeras tareas fue trabajar en SAGE, un antiguo sistema informático de defensa mediante misiles.

“SAGE fue una de las primeras bases del estudio donde me interesé en el campo de la confiabilidad del software”, comentó Hamilton en otra entrevista. “Cuando la computadora fallaba durante la ejecución del programa, no había dónde esconderse. Las luces destellaban, las campanas sonaban y todos, los desarrolladores y operadores informáticos, venían corriendo a averiguar de quién era el programa que estaba provocando un error en el sistema”.

Cuando la NASA seleccionó al MIT para que diseñara los sistemas de manejo y navegación de la nave espacial, Hamilton se entusiasmó.

Hamilton dirigió el grupo de software de abordo, que incluía diseñar un sistema de alarma para informar al equipo de vuelo si el procesador de la computadora se sobrecargaba durante la priorización de tareas para asistir funciones críticas y detener las que se consideraban menos cruciales.

Este fue el sistema que se utilizó en el año 1969 cuando el Águila buscaba un lugar para el alunizaje.

Consciente de que había vidas en riesgo, Hamilton insistió en que se realizaran pruebas rigurosas para garantizar la eficacia del software del Apolo.

“No había una segunda oportunidad”, señaló. “Todos lo sabíamos”.

Como una mujer en el área de la tecnología, Hamilton representó una minoría durante su carrera.

Sin embargo, no fue la primera mujer en el campo de la informática. Hay que considerar a Grace Hopper, las mujeres que participaron en la construcción de ENIAC y a las descodificadoras de Bletcheley Park, todas pioneras en programación informática durante la segunda guerra mundial.

Tampoco era la única mujer en la NASA, como se reveló hace poco en el libro y la posterior película Talentos ocultos, donde se describen las contribuciones reales de las matemáticas afroamericanas que tuvieron un rol importante durante los primeros años del programa espacial estadounidense.

Sin embargo, muchas de estas historias solo se compartieron públicamente hace poco tiempo.

La doctora Renee Horton, ingeniera jefa en el área de metalurgia y soldadura del sistema de lanzamiento espacial de la NASA, comentó que no conoció sino hasta el año 2003 la historia de Hamilton, cuando la NASA le otorgó a Hamilton un premio especial por sus innovaciones en el desarrollo de software del Apolo.

Dra. Renee Horton, ingeniera de la NASA
Doctora Renee Horton, ingeniera de la NASA. Fotografía de Alexander Le’Jo. MUA es @Tvglamm

“Me dio mucho orgullo conocer sobre tan increíble mujer que ayudó a que el programa Apolo fuese exitoso”, comentó Horton, quien elogió a Hamilton por su “poderosa mente”.

“Desde que era una niña quise trabajar para la NASA y causar un impacto”, señaló Hamilton. “La historia hizo parecer como si esto se tratase solamente del logro de hombres blancos, cuando efectivamente fue alguien que se parecía a mi, no solo en el color de piel, sino también en el género. Fue muy emocionante conocer la historia de cómo estas mujeres persistieron en su trabajo, sin importar los obstáculos que se le presentaron”.

La misma Hamilton afirmó que le ayudó enfocarse en el trabajo y no en el alarde (o falta de ello).

“Estaba tan involucrada en lo que estábamos haciendo, desde un punto de vista técnico, que me olvidé del hecho de que estaba rodeada de hombres”, comentó.

Homenaje a Hamilton

En 2003, Hamilton recibió el premio NASA Exceptional Space Act Award por sus contribuciones científicas y técnicas en las misiones del programa Apolo.

“Me sorprendió descubrir que nunca la habían reconocido formalmente por su trabajo revolucionario”, dijo el doctor Paul Curto, tecnólogo de la NASA, quien la nominó al premio.  “Sus conceptos de software asincrónico, planificación de prioridades, pruebas de extremo a extremo y capacidad de decisión controlada por personas, como las muestras de prioridad, se convirtieron en la base de un diseño de software ultraconfiable”.

Además, el trabajo de Hamilton sirvió como una rampa para todos los proyectos posteriores, incluidos la estación espacial Skylab, el transbordador espacial y otras aeronaves de pilotaje por mandos electrónicos.

Mientras tanto, su empresa HTI, la cual fundó en el año 1986, continúa ofreciendo soluciones de software a una variedad de industrias. HTI ha invertido muchos años para perfeccionar su Universal Systems Language (USL), el cual se derivó de las lecciones que aprendió del esfuerzo del software de vuelo de abordo del Apolo.

Como dijo Obama en la ceremonia de entrega de la Medalla Presidencial de la Libertad que se realizó en noviembre, “el ejemplo de [Hamilton’s] se trata del espíritu estadounidense de descubrimiento que existe en todos los niños que saben, de algún modo, que ver más allá del cielo es ver en la profundidad de nosotros mismos y descubrir simplemente que es posible”.

Imágenes de archivo, cortesía del Museo del MIT.

 

Compartir este artículo

Temas relacionados

Estilo de vida

Leer el siguiente artículo

Read Full Story