Innovación

Los edificios inteligentes son la próxima frontera del Internet de las cosas

Las tecnologías integradas de sensor y automatización utilizadas en los edificios inteligentes ayudan a que los trabajadores y residentes tengan acceso a las comodidades modernas.

Es una situación que se puede representar en la escena de apertura de un episodio de Black Mirror: una empleada toma su maletín del mesón y se sube a su automóvil. Después de desplazarse entre el tráfico por la autopista, una alerta en su teléfono la dirige al estacionamiento disponible más cercano en la oficina.

La tecnología de reconocimiento facial le permite entrar en el edificio sin presentar una credencial. Recoge su café ordenado previamente en el bar y ve la alerta en su teléfono que indica que su reunión se realizará en la sala de conferencias A. Siempre hace frío en ese lugar, pero como la sala sabe quién asistirá a la reunión, calentará de forma preventiva el espacio hasta alcanzar una temperatura agradable.

Edificios de la ciudad

“Un edificio inteligente responde a las necesidades de quienes están en su interior en el contexto de su entorno”, explica Sunita Shenoy, directora de Productos de Intel. “El edificio ajusta el aire acondicionado, la calefacción y la iluminación, y está conectado con las áreas comunes y los espacios externos como los estacionamientos, para ayudar a que las personas tengan un día productivo”.

Los ingenieros aprovechan las tecnologías de la Internet de las cosas (IoT) para agregar los edificios inteligentes a la lista de objetos inteligentes, los cuáles van desde automóviles autónomos hasta microondas.

El edificio inteligente de oficinas de Intel en Israel, que se encuentra en construcción, hará de todo, desde cargar documentos importantes y administrar los dispositivos tecnológicos en las salas de reuniones hasta saber qué tan lejos está la cafetería y compartir el plato del día.

Los edificios inteligentes pueden ahorrar en costos de energía, ya que no hay riesgo de que las personas que trabajan en ellos dejen las luces encendidas cuando se van durante un fin de semana largo o dejen una unidad de aire acondicionado encendida emitiendo aire frío en febrero.

Diseñadores trabajando con una computadora portátil

“En un edificio tradicional, es posible que un propietario no encuentre una fuga de agua en el sótano hasta 10 días después. Lo que significa una solución costosa”, explica Shenoy. “Si estuvieran en un edificio inteligente, el mecanismo le avisaría al propietario que la tubería de agua ya está muy vieja, lo que le permite arreglarla antes de que ocurra un problema”.

Los edificios inteligentes benefician las normas de convivencia, a los administradores de edificios y al medio ambiente, pero administrar el intrincado sistema no es una tarea fácil. La pregunta del millón de dólares se transforma rápidamente en: ¿Quién administra un edificio que se maneja por sí solo?

“Esto es algo que está evolucionando”, explica Christine Boles, director de Soluciones para edificios inteligentes de Intel; diciendo que, en el pasado, los contratistas generales y expertos de climatización habían tratado con problemas relacionados con sistemas.

Pero a medida que estos sistemas tengan un desarrollo tecnológico cada vez más avanzado, los administradores de edificios tendrán que encontrar nuevos contratistas con más habilidades basadas en tecnología.

“Hay lugares donde los constructores no los desarrollan con la tecnología en mente”, comenta Boles. “Es importante pensar acerca de cómo la tecnología interactúa con las personas y cómo ayuda al espacio y corresponde a una parte del mismo”.

Los edificios más antiguos todavía se pueden beneficiar de las actualizaciones de la Internet de las cosas. Boles comenta que existe un mercado para fusionarse, donde los administradores de instalaciones introducen sistemas que pueden conectarse a la iluminación, climatización y estructuras internas actuales.

“Hay varios edificios existentes y los propietarios no van a hacer funcionar los sistemas actuales”, dijo. “Van a traer algo nuevo. Buscan cómo agregar o complementar el entorno existente para que les ayude a alcanzar algunos de estos objetivos”.

Algunos administradores de instalaciones hacen los cambios lentamente. Rigoberto López, director de proyectos de la Internet de las cosas para servicios corporativos de Intel, comenta que algunos administradores de edificios todavía están pasando de las luces fluorescentes a las luces LED de bajo consumo. El siguiente paso será comenzar a introducir controles inteligentes para reducir aún más los costos.

Capturas de pantallas Comfy

Una empresa que ayuda a los propietarios a transformar lentamente los espacios existentes en espacios inteligentes es parte de Comfy. Debido a que la mayoría de las instalaciones tienen sistemas de automatización de edificios o sistemas de administración de edificios que controlan las condiciones interiores, los fundadores de Comfy, Andrew Krioukov y Stephen Dawson-Haggerty, crearon un dispositivo de puerta de enlace con Snappy Ubunto Core de Intel, que le puede “hablar” a estos sistemas.

Con un sistema de volumen de aire variable (VAV), por ejemplo, las personas al interior del edificio pueden calentar o enfriar fácilmente sus espacios sin necesidad de enviar una solicitud al equipo de las instalaciones y tener que esperar una respuesta, explica Anna Lui, gerente de marketing integrado de la empresa. Las personas pueden simplemente presionar un botón en la aplicación Comfy para ajustar la temperatura.

Captura de pantalla Comfy

“Con el tiempo, Comfy también está reuniendo decenas de miles de solicitudes que la gente hace a través de la aplicación y buscando las tendencias de su uso”, dice Lui. “Según estas tendencias, Comfy se ajusta automáticamente a la configuración de partes específicas del edificio, lo que le permite enseñarle al edificio a crear condiciones ideales basadas en las preferencias de las personas”.

Si bien este sistema es ideal para edificios más grandes que cuentan con sistemas de administración de edificios, los propietarios de pequeños y medianos espacios no suelen justificar el gasto de estos sistemas. Intel se está ocupando de esto con la Plataforma de administración de edificios de Intel, que permite a los proveedores de soluciones llevar de manera más rápida sus servicios de edificios inteligentes al mercado.

Sin embargo, la parte tecnológica de la transición podría ser la parte fácil.

“Hay que cambiar la manera en que las personas usan el edificio”, explica López. “Conectar a la gente al edificio y darles un medio para compartir sus comentarios. Si trabaja en una sala de conferencias inteligente, quiere asegurarse de que la gente diga, “esto es genial” no “¿por qué tenemos esto?”. Crear un ciclo de retroalimentación positivo, de lo contrario las personas no utilizarán estos sistemas”.

La mejor manera de ganarnos a la gente es mostrarles que esto significa un medio para evitar rodear el estacionamiento en busca de un espacio disponible y una sala de conferencias que no requiera usar un abrigo de invierno.

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