Salud

Cómo la tecnología puede solucionar el problema del desperdicio de comida

El desperdicio de comida llega a 1.3 mil millones de toneladas en el mundo. Conozca los servicios que pueden ayudar a solucionar el problema.

El desperdicio de comida es uno de los mayores problemas de la sociedad moderna. Por cada tres kilos de alimentos producidos en el mundo por lo menos uno termina en la basura. Eso significa que 1.3 mil millones de toneladas de comida se tiran a la basura, lo cual podría alimentar a 795 millones de personas que pasan hambre. Este costo va más allá: la producción de la comida que acaba desechada ocupa cerca de 1.4 mil millones de hectáreas, casi un tercio de toda la tierra cultivada en el mundo. Los números aquí tampoco son alentadores. En Brasil, según un informe de 2012, cerca del 30 % de la producción agrícola se desperdicia. De esos alimentos desperdiciados, un 44 % son frutas y vegetales, los productos que más suelen tirarse. Las raíces y los tubérculos aparecen en el segundo lugar, con un 20 %, seguido por los cereales (19 %) y la leche (8 %). ¿Qué podría suceder si buena parte de estos alimentos llegase a quien los necesita? Con ayuda de la conectividad y de la tecnología, eso podría suceder.

La aplicación Too Good To Go, creada en Dinamarca, puede ser una solución para parte de este problema. La aplicación permite a los restaurantes vender comida que se tiraría por precios menores. Los platos cuestan un máximo de cuatro libras esterlinas, lo que equivale a cerca de R$15. Cabe destacar que la comida comprada no son las sobras de lo que las personas no se comieron sino los ingredientes que fueron preparados pero que no llegaron a entrar en el montaje final de los platos.

Estas comidas se liberan cuando el restaurante está cerrando. El cliente no sabe que es lo que viene en el plato, solo se le informa cuál es el tipo de comida. La plataforma funciona en los países escandinavos y en el Reino Unido.

Otro servicio destinado a restaurantes es Wise Up On Waste. La aplicación mide la cantidad de comida que el establecimiento está desperdiciando. Las herramientas hacen posible que los funcionarios de los restaurantes puedan dar seguimiento a los números, además de mostrar cómo solucionar el problema. LeanPath funciona de manera parecida: con él, los chefs pueden analizar lo que producen, consumen y desperdician. La aplicación también ofrece soluciones para el negocio, entrenando a los interesados a través del Internet.

El desperdicio más allá de los restaurantes

Parte del desperdicio sucede por motivos de estética. La fruta fea, ¿sabe? Varios productores o agricultores acaban descartando frutas y vegetales por su apariencia. Es decir: deformadas o golpeadas, incluso aunque el producto esté en perfecto estado para su consumo. Pensando en esto, algunas plataformas ofrecen un servicio para aprovechar frutas y vegetales que no están dentro del estándar de belleza.

En Brasil, existe Fruta Imperfeita, un servicio que entrega en casa dichos alimentos “feos” y que serían descartados por los supermercados. A quien le gustó la idea, puede pedir los alimentos en el sitio de la empresa o incluso por WhatsApp. El cliente escoge si la cesta será de frutas, verduras o mixta. El precio varía de acuerdo con la cantidad de la variedad de los alimentos. Por ejemplo, la cesta mixta PP (la más barata) cuesta R $15 y contiene 500 g de seis tipos de verduras y frutas variadas. El artículo más caro es la cesta mixta grande, con 10 kg de 10 variedades de frutas y verduras. Cuesta R $33.

El servicio existe en otras partes del mundo: en Portugal, por ejemplo está el Fruta Feia. El proyecto es parecido: cada semana, se recogen las frutas que serían desperdiciadas por razones estéticas. El valor de una cesta de 8 kg es de € 7 (cerca de R $24).

Inglorious tomatoes

El desperdicio en casa

También se desperdicia en casa. Para ello, una solución pueden ser los refrigeradores inteligentes. Como relata el periódico The Guardian, recientemente se lanzó el Family Hub, un refrigerador de Samsung que puede conectarse al Internet vía Wi-Fi. Además de esto, el equipo cuenta con tres cámaras para checar lo que falta en el refrigerador cuando se hacen compras en el supermercado. Samsung no es la única interesada en los refrigeradores inteligentes. Como parte del proyecto Waste Less, Save More (Desperdicie menos, ahorre más), Bosch introdujo 20 nuevos refrigeradores, todos con cámaras a las que se puede acceder vía smartphone. De esta forma, los usuarios pueden checar el contenido en cualquier momento, evitando compras innecesarias.

Además del desperdicio de comprar más alimentos de los que se necesitan, también sucede que las personas cocinan y acaba sobrando comida. Para eso, la aplicación Olio tiene el objetivo de conectar consumidores de la misma zona que tienen sobras de comida para donar y compartir.

Por último, hay otra manera de disminuir el desperdicio de los alimentos: aumentando su durabilidad. Según The Guardian, se están realizando pruebas para prolongar la vida de los alimentos frescos. Un estudio logró aumentar la vida útil de frutas y verduras en un día después de que se les aplicara un spray. El spray mata la bacteria responsable de echar a perder la comida. Según los relatos, el spray no alteró para nada el sabor o el aspecto de la comida.

Compartir este artículo

Temas relacionados

Estilo de vida Salud

Leer el siguiente artículo

Read Full Story